Bruselas vigilará en qué se invierten los fondos europeos.

La Comisión va a poner en marcha un sistema para evitar los fraudes y el despilfarro.

El acceso a los fondos de la UE está vinculado a compromisos de reformas.

Bruselas ha anunciado que pondrá en marcha un sistema para garantizar que el fondo de recuperación de la UE se invierta como es debido, ante la creciente preocupación los posibles fraudes y despilfarros en el programa de 750.000 millones de euros. Valdis Dombrovskis, vicepresidente ejecutivo de la Comisión Europea y responsable de la política económica, aseguró que el gasto del fondo de recuperación estará sometido a un conjunto más estricto de normas que evitarán los escándalos por el gasto indebido que se han producido en el pasado con los programas de ayudas de la UE.

Dombrovskis añadió que Bruselas estaba dispuesta a suspender las ayudas si había indicios de que un gobierno nacional no estaba llevando a cabo reformas para mejorar la competitividad o no canaliza las ayudas directamente hacia inversiones previamente acordadas. “Hay criterios muy estrictos”, insistió. Bruselas está bajo una intensa presión para garantizar que el fondo de recuperación del Covid-19 se invierta como es debido, dado el volumen sin precedentes de préstamos de la UE que será necesario para financiar las ayudas.

El programa llega en un momento de creciente preocupación por la corrupción y el estado de derecho en algunos Estados miembros. Los escándalos de gasto en los últimos años relacionados con fondos europeos han llevado a la oficina de lucha contra el fraude de la UE a pedir a Hungría que reembolse el dinero de una línea de metro por problemas de fraude y corrupción. En febrero de este año, el mismo organismo concluyó que el Ministerio del Interior de Bulgaria había “violado las condiciones” de una subvención de la UE de 6 millones de euros para comprar El acceso a los fondos de la UE está vinculado a compromisos de reformas La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.

Efe 350 vehículos todoterreno para la policía. Al preguntarle sobre la situación con Hungría, Dombrovskis respondió que “hay criterios bastante estrictos establecidos en el Reglamento del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia, y estamos haciendo un seguimiento para asegurarnos de que esos criterios están siendo observados y respetados por los Estados miembros”. Dombrovskis también manifestó que, cuando se trata de fraude, la UE podría recurrir a la Fiscalía Europea –un organismo creado en 2017 que tiene la potestad de procesar delitos relacionados con el presupuesto de la UE– para perseguir irregularidades. Sin embargo, Hungría no es uno de los 22 países de la UE que están bajo el radio de acción de la Fiscalía. Bruselas también tiene que lidiar con el problema de que los gobiernos nacionales son, en la práctica, responsables de gran parte del gasto de la UE. Según un acuerdo alcanzado por los líderes de la UE el año pasado, el acceso al dinero está vinculado a compromisos de reforma que abarcan ámbitos como los sistemas de pensiones y seguridad social, el entorno empresarial, la calidad de la administración pública y las contrataciones públicas. En cuanto a la concesión de los fondos, Dombrovskis explicó que “el desembolso de dinero está directamente relacionado con el progreso de las reformas y las inversiones”.

Añadió que esperaba que un gran número de gobiernos presenten sus planes nacionales sobre las inversiones del fondo en Bruselas dentro del plazo indicativo del 30 de abril. A continuación, Bruselas revisará las propuestas. “Al principio, con los planes de muchos estados miembros, vimos que no se hacía suficiente hincapié en las reformas y que las recomendaciones específicas de cada país no se están abordando de manera satisfactoria”, dijo Dombrovskis, aunque añadió que la situación había “evolucionado” desde entonces