El plan de 11.000 Millones incluyo más de 6.000 millones en ayudas directas

SUPERANDO LO PROGRAMADO, LAS AYUDAS DIRECTAS SUPERA MÁS DE LA MITAD DEL PLAN, JUGANDO EN CONTRA DE FONDOS DE AYUDA PARA PYMES Y REESTRUCTURACIÓN DE CRÉDITOS

El plan de ayudas de 11.000 millones que el Gobierno va a aprobar mañana incluirá más de 6.000 millones en ayudas directas. Fuentes gubernamentales trasladan que “más de la mitad” del paquete serán ayudas directas. Este montante supera los menos de 2.000 millones y los 5.000 millones que se habían barajado y se sitúa cerca de los 8.000 que exige Podemos, pero juega en contra de la cuantía que se destinará a las otras dos patas del plan: un fondo para pymes y una reestructuración de los préstamos avalados por el ICO, lo que algunas fuentes empresariales y jurídicas lamentan.


El plan, que aprobará el Consejo de Ministros el viernes en una reunión extraordinaria, pivotará sobre tres ejes o fondos: ayudas directas, reestructuraciones de deuda vinculada a créditos del ICO en colaboración con la banca, y un soporte a la solvencia de empresas medianas y pequeñas, con potenciales recapitalizaciones, al estilo del fondo de 10.000 millones de euros de rescate de la SEPI puesto en marcha para compañías grandes y estratégicas. El Gobierno diseñó que las ayudas directas las otorgarían la comunidades autónomas, ya que consideraba que son las mejor situadas para ver cuáles son las consecuencias de las decisiones que toman de restricción de actividad.


Esta fórmula ha provocado el rechazo de Podemos y de algunos sectores del PSOE y desde el Gobierno se apunta a que fue la causa del retraso en la aprobación del plan, previsto para el pasado martes. Preguntada por si el papel de las comunidades se mantenía, la ministra de Hacienda y portavoz, María Jesús Montero, aseguró el martes en la rueda
de prensa posterior al Consejo de Ministros que se está trabajando en “el modelo de gobernanza que mantenemos con el conjunto de Administraciones”. Esa misma mañana, Ximo Puig, presidente de la Comunidad Valenciana, señalaba:
“Nos gustaría que una parte fundamental de ayudas directas puedan estar claramente relacionados con nuestra capacidad de gestión”.


La intención es que las ayudas directas podrían compensar una parte de los costes fijos de las empresas como alquileres o suministros y a reducir deuda. En este sentido, Montero ha señalado a la reducción de deuda y al pago a proveedores, un mecanismo que se debe definir técnicamente. La ministra de Hacienda apuntó a compleja caída de la facturación del 30%-40% o incluso que se exijan compromisos de mantenimiento de empleo. En el caso del fondo de la SEPI, sí
está habiendo despidos.


El fondo para pymes que se proyecta articular a partir de Cofides es una fórmula que a José Carlos Cuevas, socio de EY, le parece muy acertada y lamenta que la cuantía que se le vaya a destinar se reduzca en favor de las ayudas directas, que considera menos beneficiosas para la supervivencia de las empresas en el medio y largo plazo. Cuevas espera que sea más ágil que el de la SEPI y que no se destine a empresas que sean muertos vivientes anteriores a la pandemia, como ha ocurrido en algunos casos.

El Gobierno ya transfirió a las regiones 16.000 millones de euros con el fondo Covid19 y les ha destinado 8.000 millones del fondo europeo React-UE, del que las comunidades han decidido destinar 2.000 millones a ayudas para empresas y autónomos.