La tercera ola de la pandemia destruyó 137.500 empleos en el primer trimestre

El primer año de la crisis sanitaria destruyó 475.000 empleos y aumentó el paro en 340.000
personas.

Las empresas despidieron a 624.000 trabajadores, mientras el sector público creció en 150.000 personas.

El primer trimestre del año suele ser un periodo bastante malo para el empleo. Siempre baja la ocupación, porque se destruye mucho trabajo temporal creado durante la Navidad, refleja el tiempo inestable del invierno y las empresas no tienen una decisión definitiva sobre cómo encarar el año en la contratación. Sin embargo, este año, como en 2020, la pandemia del coronavirus se reflejó en una destrucción de empleo mayor que en otros trimestres, como se aprecia en el gráfico.

Entre otras cosas, porque al problema del virus también hay que sumar la tormenta de frío y nieve –Filomena– que recorrió España en enero. Todas estas circunstancias apuntan a una caída del Producto Interior Bruto en el primer trimestre del año, como ha reconocido el propio Gobierno y, en consecuencia, a la destrucción de 137.00 empleos. Es una cifra inferior a los 285.600 puestos de trabajo reducidos en el primer trimestre de 2020, porque fue entonces cuando el Gobierno decretó la paralización de la economía, para combatir el virus. Sin embargo, el desplome de la ocupación de este año es superior al que hubo en el mismo trimestre de ejercicios anteriores con crecimiento económico. Incluso, las cosas podían haber ido peor.

Sin embargo, en parte, el sector público continúa amortiguando la crisis del mercado laboral. Todos los sectores destruyeron empleo en el primer trimestre y en el último año, salvo la agricultura. Así, entre enero y marzo, las Administraciones Públicas crearon 18.300 empleos. Un dato que contrasta con la destrucción de 155.800 empleos en el sector privado. En términos anuales, el dato es más llamativo. En los últimos doce meses, las empresas privadas destruyeron 623.900 empleos, lo que significa un descenso del 3,8%, mientras en el sector público aumentó en 149.400 personas. Es decir, con un incremento del 4,6%, el ritmo más elevado de crecimiento de la ocupación desde 2018. Sin duda, el crecimiento de los empleados públicos se debe a la mano que ha abierto el Gobierno a las comunidades autónomas para que puedan gastar con el fin de que puedan hacer frente a la pandemia. Por ejemplo, en la sanidad.

No obstante, la Comisión Europea también ha autorizado a los 27 a gastar sin mesura para salir de la crisis. Por lo tanto, en el primer trimestre del año, la cifra total de ocupados fue de 19.206.800 personas lo que, en términos anuales, desde que estalló la crisis del coronavirus, supone una destrucción de 474.500 empleos. En términos relativos, supone una caída del 2,4%. Los 19,2 millones de ocupados suponen, aproximadamente, La tercera ola de la pandemia destruyó 137.500 empleos en el primer trimestre

El primer año de la crisis sanitaria destruyó 475.000 empleos y aumentó el paro en 340.000 personas. Las empresas despidieron a 624.000 trabajadores, mientras el sector público creció en 150.000 personas. como haber vuelto al segundo trimestre de 2018. En el primer trimestre del año, el paro bajó en 65.800 personas. Esto se debe a la caída de la población activa, en 200.000 personas. Es decir, aquellos que trabajan o que buscan ocupación por todos los medios. Incluso, hay un millón de personas que no pueden buscar empleo, a pesar de estar disponibles, porque sus empresas están cerradas, o muy mermadas, por culpa de las medidas sanitarias. El paro aumentó en el último año en 340.000 personas, hasta 3.653.900. La tasa bajó al 15,98% de la población activa.