Las reformas han fracasado por la división del mercado laboral

El director general de Economía asegura que España lleva veinte años con el mismo problema.

Oscar arce lo achaca directamente la abrumadora contratación laboral temporal frente a los empleos indefinidos.

El director general de Economía y Estadística del Banco de España, Óscar Arce, subrayó ayer que las últimas reformas laborales llevadas a cabo por los sucesivos gobiernos del PP y del PSOE “no han atajado” algunos de los principales problemas del mercado laboral español, porque son los mismos que hace 20 años. Arce se refería así a las reformas del mercado laboral que llevaron a cabo los gobiernos de José Luis Rodríguez Zapatero, en 2010, y de Mariano Rajoy, en 2012. 

Arce dio esta explicación en su intervención en las jornadas Crisis y recuperación económica organizadas por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE), en la que expuso los principales problemas y retos económicos a los que se enfrenta España. Especialmente, para resolver el elevado desempleo de los jóvenes. “A juzgar por los resultados de todo tipo, yo creo que no lo hemos hecho bien”, aseguró Arce, a la vista de las cifras de paro, temporalidad y precariedad que siguen existiendo en España. “Lo que me llama la atención es que posiblemente los mismos problemas expuestos hoy se hayan comentado hace diez, quince o veinte años”, afirmó el responsable de Economía y Estadística del Banco de España, que acto seguido añadió: “Toda esa retahíla de reformas no han atajado algunos aspectos, como por ejemplo la dualidad del mercado de trabajo”. Arce se refería así a la división del mercado de trabajo entre los contratos indefinidos y temporales. 

Una rotación elevada Actualmente, según la Encuesta de Población Activa, hay cuatro millones de trabajadores temporales. Es una cifra que supone el 25% de los asalariados, que son 16 millones. Los demás son indefinidos. Lo que ocurre es que a lo largo del año se hacen muchísimos más contratos temporales que indefinidos.

En este sentido, Arce subrayó que el sistema laboral actual “no es óptimo”, porque “tenemos un grupo de trabajadores bastante bien protegidos y un ejército de trabajadores con contratos temporales que, cuando hay una crisis, pierden su trabajo de la noche a la mañana”. Por ello, concluyó que “hay mucho que hacer en el mercado de trabajo” y que “no hemos hecho los deberes en las últimas décadas”. El responsable de Economía y Estadística del Banco de España se refiere a que hay muchos trabajadores indefinidos, con elevadas indemnizaciones por despido, y que son los que más se benefician de la negociación colectiva. Mientras, por otra parte, hay muchísimos trabajadores temporales que trabajan en unas condiciones precarias, con salarios bajos, y que tardan mucho tiempo en alcanzar la estabilidad laboral. 

Los jóvenes Precisamente, Arce advirtió al Gobierno de que los jóvenes “se han beneficiado menos de la aplicación de los ERTE” que otros colectivos, debido principalmente al empleo temporal. En su opinión, en un primer momento “los jóvenes pudieron acogerse en menor medida” a los ERTE, sobre todo los que tenían contratos temporales o en sectores más afectados por la pandemia como el turismo. Sin embargo, a su juicio, la probabilidad de encontrar un empleo para un joven era mayor “si no estabas en ERTE que si estabas en él”. 

Probablemente, porque los acogidos a esta medida trabajaban en sectores con restricciones, lo que demuestra que esta herramienta “no estaba facilitando la reinserción de los jóvenes”. Arce recalcó que la pandemia “está impactando de nuevo con especial intensidad en las rentas laborales de los más jóvenes”, porque trabajaban en sectores con pocas posibilidades de teletrabajo. Sectores de bajas condiciones laborales, lo que ya ha elevado el número de hogares jóvenes sin ingresos. En este sentido, el Banco de España lamenta que “esta pandemia viene a llover sobre mojado”, porque otra vez los jóvenes son los más perjudicados para la renta de los hogares o para poder tener una vivienda.