Los roces de Bruselas y Londres tras el Brexit llegan al Consejo Europeo

Los Jefes de Estado y de Gobierno de la UE analizarán el tenso inicio de las nuevas relaciones con Reino Unido en su primera reunión presencial en Bruselas desde diciembre.

El desvío de un avión a Bielorrusia para detener a un disidente agita el debate sobre Rusia

Cinco meses después de que entrara en vigor el acuerdo comercial de la UE con Reino Unido (TCA, por sus siglas en inglés), que Londres y Bruselas cerraron in extremis la tarde de Nochebuena, los líderes europeos harán el primer balance a su implementación en la cumbre extraordinaria que los Jefes de Estado y de Gobierno de los 27 celebran hoy y mañana en Bruselas. Los primeros meses de las nuevas relaciones con Londres no han podido ser más tensos, pues los roces entre Bruselas y Londres han sido constantes. La pesca, donde aún se sigue sin alcanzar un acuerdo, las exportaciones de vacunas o la activación del protocolo de Irlanda del Norte son algunos de los puntos calientes que están dificultando el establecimiento de la nueva era de las relaciones y estarán sobre la mesa de los líderes. El desafío constante de Londres con la activación del protocolo irlandés es el asunto que genera mayor preocupación en la UE, según reconocen fuentes europeas, que apuntan que el análisis de los líderes de los 27 se centrará en reafirmar la unidad de la UE y subrayar la importancia de respetar el protocolo especial en Irlanda, del resto de los acuerdos firmados por Londres con Bruselas, así como la integridad del mercado único.

Londres lleva meses amenazando con actuar unilateralmente si la UE no muestra un mayor pragmatismo y flexibilidad sobre el problema de la frontera irlandesa, pero Bruselas insiste en que lo necesario es que el acuerdo se ponga en marcha por completo cuanto antes. Fuentes diplomáticas españolas subrayan que la mejor forma de no tener problemas es que Reino Unido “respete el protocolo” y confían en que este conflicto vaya diluyéndose en los próximos meses. La UE no está por la labor de cambiar los acuerdos sobre la frontera irlandesa antes incluso de que estén completamente operativos, agregan fuentes diplomáticas holandesas, que además tampoco ven “ninguna razón” para cambiarlo. Por otra parte, la inmigración, aunque no está en el orden del día, será otro de los temas a abordar, ante el interés del primer ministro italiano, Mario Draghi, por relanzar el debate migratorio para la preparación de un buen paquete de medidas. El problema ha vuelto al foco de atención tras la crisis con Marruecos de la semana pasada. Sin embargo, España no tiene previsto elevar el asunto al Consejo, al quedar satisfecha con la respuesta contundente de apoyo recibida por parte de la UE. La difícil relación con Rusia, que vive su peor momento tras el deterioro de los últimos meses, será otro de los asuntos a tratar por los líderes, que se verán las caras en una cumbre en Bruselas por primera vez desde diciembre.

La discusión además llegará tras el incidente sin precedentes que ayer agitó a la UE, después de que Bielorrusia, aliada del Kremlin, obligara a un avión comercial de Ryanair con 120 pasajeros a aterrizar en Minsk para detener a un periodista disidente.