Todas las empresas deben de contar ya con un Registro Salarial

El Real Decreto entró en vigor tras seis meses desde su aprobación

A su vez, en los planes de igualdad se incluirá una auditoría retributiva para ver si la cumplen

Todas las empresas están obligadas desde el 14 de Abril a tener un registro retributivo de su plantilla, incluidos directivos y los altos cargos, tras la entrada en vigor del Real Decreto de igualdad retributiva entre mujeres y hombres aprobado por el Ministerio de Trabajo. 

El registro afectará, además, al personal laboral de las Administraciones Públicas, pero con las peculiaridades establecidas en su legislación específica, informa EP. La norma sobre igualdad salarial se aprobó en octubre de 2020 y ayer 14 de abril, entró en vigor. Su objetivo es impulsar la transparencia salarial en las empresas para garantizar la igualdad retributiva entre hombres y mujeres en trabajos de igual valor. Se trata, en definitiva, de combatir la llamada brecha salarial de género.

El registro al que obliga la norma deberá incluir los valores medios de los salarios, los complementos salariales y las percepciones extrasalariales de la plantilla desagregados por sexo. Con este fin, deberá figurar la media aritmética y la mediana de lo realmente percibido por cada uno de estos conceptos en cada grupo profesional, categoría profesional, nivel, puesto o cualquier otro sistema de clasificación aplicable.

A su vez, la información deberá estar desagregada en atención a la naturaleza de la retribución, incluyendo salario base, cada uno de los complementos y cada una de las percepciones extrasalariales, especificando de modo diferenciado cada percepción. El periodo temporal de referencia del registro salarial será con carácter general el año natural, aunque podrá modificarse. 

Los representantes sindicales de la empresa han debido ser consultados, con al menos 10 días, antes de la elaboración del registro. Asimismo, y con la misma antelación, deberán ser consultados cuando el registro sea modificado. En las empresas que cuenten con representación sindical, el acceso al registro se facilitará a los trabajadores a través de ella, teniendo derecho los trabajadores a conocer el contenido íntegro del mismo. Y, en caso de no existir representantes sindicales, la información que facilitará la empresa no será la de los datos promediados respecto a las cuantías efectivas de las retribuciones que constan en el registro, sino que se limitará a las diferencias porcentuales que existan en las retribuciones promediadas de hombres y mujeres. 

Para facilitar este proceso a las empresas, el Gobierno ha consensuado con los agentes sociales una herramienta fácil de manejar, en la que las empresas solo tendrán que ir añadiendo sus datos, y las empresas obligadas a hacer un plan de igualdad deberán incluir una auditoría retributiva con datos que permitan comprobar si el sistema retributivo, de manera transversal y completa, cumple con la aplicación del principio de igualdad entre mujeres y hombres en materia de retribución.